LA METAMORFOSIS DEL AMOR
Somos seres humanos, una personalización de la vida, existimos como resultado de un acto de amor, cuyo origen es divino.
Al nacer, emprendemos nuestro camino de vida, donde empezamos nuestro proceso de cambio, una transformación trascendental, llamada la METAMORFOSIS DEL AMOR.
Esta conversión consiste en expresar el amor a la vida, para con nuestros semejantes y a todos los seres vivos.
Dentro de cada quien existe una maravillosa persona que desea ser descubierta por sí misma, después por los demás.
Tenemos una Misión Personal que cumplir en esta vida, la cual esta fundamentada en una base moral, estructurada con valores éticos, para poder servir de manera plena, noble y digna.
Tenemos un CREADOR, un DIOS al que consideramos nuestro PADRE CELESTIAL que nos llena la conciencia con su amor. Cuando nos equivocamos en nuestros actos, Él nos concede su perdón. Para con nuestro dolor y sufrimiento nos da su misericordia. Si estamos afligidos nos reconforta con su paz. Y su Espíritu nos ilumina, inspira y guía nuestro camino para cumplir cabalmente nuestra Misión en esta vida.
Dios Padre nos dio la libertad de decidir ser y hacer en nuestra vida todo aquello que consideramos es bueno para nosotros y para con todos los demás seres vivos. Tenemos el privilegio de procrear y de crear lo que necesitamos para vivir de la mejor manera posible y convivir con bienestar en nuestras relaciones humanas y con los demás seres vivos.
El AMOR es la Naturaleza del CREADOR, la Esencia de su Espíritu. DIOS es lo absoluto del AMOR, a nombre del Amor no se puede ocasionar maldad, ni daño alguno, como tampoco desear algún mal. Por esa razón divina, LA METAMORFOSIS DEL AMOR, es la transfiguración del Espíritu del amor en la conciencia humana.
"El AMOR no se hace, se expresa con todo nuestro ser y nuestra espiritualidad lo hace ser sublime"
La empresa de la vida, es el camino que tenemos que emprender con un espíritu emprendedor, es una travesía donde la CAUSALIDAD hace que las personas se crucen en nuestro camino para cumplir lo mejor posible con nuestras encomiendas otorgadas por nuestro Dios Padre.
En esta vida somos necesarios, más no indispensable, si no somos capaces, NO de querer entender, sino de intuir con nuestro espíritu el porque y el para que existimos... Debemos vincular nuestro ser con nuestro Dios Padre por medio del espíritu a través de la plegaria para estar en permanente comunión con Él.
Un sincero saludo, un afectuoso y cordial abrazo.
Julio Novoa Menchaca
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